Un mono en la azotea

        Coge tu móvil y ponte un temporizador de 30 segundos. Cierra los ojos y espera hasta que suene la alarma.

¿Qué ha pasado? Si no puedes experimentar esto ahora mismo no te preocupes, yo te lo cuento: lo que ocurre es que presencias decenas pensamientos (sensaciones físicas, tareas pendientes, recuerdos, divagaciones, etc). Continuar leyendo “Un mono en la azotea”